¿Podríamos decir que Jesús fue un comunista? Y si así fuera, entonces 1) ¿porque los Estados Cristianos y sus deudos condenan al comunismo como si fuera el mismísimo diablo? 2) ¿Por qué los estados cristianos son Capitalistas? Y la contracara, 3) ¿porque los comunistas rechazan el cristianismo y lo prohíben como el mayor de todos los males?
Cavilaba sobre estas cuestiones cuando un colaborador de SP preguntó, si Jesús habría sido comunista o capitalista. Es un tema demasiado importante diría yo. Porque sus alcances son de gran envergadura y prácticamente puede llegar a cubrir la mayoría de los aspectos de nuestra vida social y personal. La pregunta conectó ipso facto con la serie de interrogantes y elucubraciones míos respecto a estos temas. Sobre la pregunta y estos interrogantes desarrollaré el siguiente escrito.
A-Jesús, ¿Capitalista?
Acerca de la pregunta de si Jesús habría sido capitalista, NO es difícil afirmar con toda certeza y contundencia, que Jesús no pudo haber sido JAMÁS, un Capitalista. En primer lugar las enseñanzas de Jesús sobre el amor son antagónicas a los planteamientos del capitalismo. Veamos algunos ejemplos: ‘El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.’ Juan 4:8 - 'Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.' Este es el primero y más grande mandamiento. Y el segundo es semejante: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo.' Mateo 22:37-39). Este último versículo de San Mateo es de una tremenda y trascendental importancia. Su trascendencia consiste en lo siguiente, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, viene a ser una parte del primer mandamiento. Esto es tan contundente, que aplasta y literalmente aniquila la minima posibilidad de la existencia de una relación positiva entre Jesús y el capitalismo.
El solo hecho de imaginar a Jesús dando sermones sobre capitalismo, enseñándole a la gente cómo ganar cada vez más y más dinero, causa hilaridad. ¿Podría alguien visualizar a Jesús explicando cómo disminuir al mínimo los gastos y egresos (entre ellos el salario mínimo de los empleados) para aumentar las ganancias?, ¿cómo invertir el dinero ganado para obtener mas y mas fuentes de capital (dinero) y aumentar mas y mas las ganancias (dinero)? Y así seguir ganando mucho más dinero cada vez, año tras año, hasta volverse millonarios o multimillonarios.
O que Jesús les diera instrucciones a sus oyentes y discípulos para que no aumenten el salario mínimo, mas allá del “supuesto” índice de inflación, sin importarles que a los trabajadores no les alcance el sueldo, ni que sus hijos duerman con hambre, ni que no puedan ahorrar para ir mejorando sus condiciones de vida.
Es un ejercicio prácticamente imposible de llevar a cabo, porque Jesús es puro amor.
En el sistema capitalista el protagonista número uno es el dinero. Su objetivo Primordial es la ACUMULACIÓN continua y progresiva de dinero (valga la repetición) y patrimonio. En dicho sistema no hay lugar para el amor. Al capitalismo, por definición, no le interesa, si al trabajador le alcanza el salario, si ha podido alimentar a su familia y darle buena educación o no. El hombre no es considerado como tal, como un prójimo a quien se ama, sino como un instrumento, un recurso (y en algunos casos hasta una maquina) mediante el cual se realiza la producción de bienes y servicios los cuales al venderse producen mas dinero. Tan es así, que los psicólogos empresariales que han laborado en los departamentos de “recursos” humanos en las organizaciones, han considerado denigrante referirse a las personas trabajadoras como un simple “recurso” y por ello han propuesto otras denominaciones tales como “Talento Humano”.
Hablar de Jesús como capitalista es realmente una gran contradicción. Para confirmar aun más y de forma definitiva este tema veamos este otro versículo: "Ningún criado puede estar al servicio de dos amos: porque o aborrecerá a uno y querrá al otro, o bien se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero (LC 16,13).
Si hemos de ser sinceros con nosotros mismos, al capitalismo de hoy deberíamos llamarlo, para mayor claridad y transparencia (¡me encanta la transparencia!) DINERISMO. Aquí en el mundo capitalista el dinero es el Dios. Por el se vive, se ora, se trabaja, se piensa y se reflexiona. A el se sirve y se venera y se espera. Y con el se compran las cosas necesarias, innecesarias y las extravagantes, con las cuales se podrían alimentar a miles de prójimos. ¿Pero acaso al capitalismo le interesa quien come o quien duerme con hambre? En absoluto. El capitalismo es DINERISMO y Punto. Mas aun, en las ultimas décadas se comenzó a hablar de un capitalismo salvaje, un escenario en el cual habrá cada vez ricos más ricos, y pobres paupérrimos. “Eclipse total del amor”, al decir de una canción.
Por todas estas consideraciones (y muchas otras que desconozco) no en vano Jesús dictaminó la suerte de los ricos en el evangelio de San Mateo 19, se lee: “21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. 24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.”
NOTA. Existen muchas otras parábolas y citas de la biblia relacionadas con este tema, pero creemos que con estas pocas se cumple el propósito del escrito. En ningún momento se pretende la exhaustividad.
http://www.soyperiodista.com/cronicasemigrantes/nota-6636-jesus-capitalista-o-comunista-cavilaciones-y-elucu
enjoy!!!